Yoga Flow

Yoga Flow

 

Yoga Flow propone una práctica creativa y variada que incorpora secuencias divertidas de asanas (posturas) desafiantes, vigorosas y potentes que desarrollan la fuerza, elasticidad y equilibrio. Es decir, se trata de un estilo de yoga muy físico. Por supuesto, cuenta con una relajación final y gran trabajo respiratorio y mental.

Pero, ¿cómo es la clase? Yo suelo realizar un pequeño calentamiento previo (de espalda, hombros, cadera…) antes de comenzar con la combinación de posturas (que varía en cada clase según los objetivos), que van fluyendo de una a otra a través de una secuencia. Así, este tipo de sesiones llegan a ser aeróbicas, además de realizar un potente trabajo muscular.

TRES PUNTOS CLAVES DEL YOGA FLOW

  1. Respiración Ujjayi o “respiración del océano”. Esta potente respiración se realiza exhalando e inhalando por las fosas nasales y cerrando el paso del aire a través de la glotis, de forma que se produce un sonido “del océano”, como el de las olas del mar deslizándose en una playa. Esta respiración es muy energética: entre otros efectos, favorece una concentración profunda. Un sonido vibratorio que, además, se extiende por todo el cuerpo, favoreciendo la armonía física y mental, y proporcionando una profunda oxigenación muscular.
  2. Movimiento aeróbico. La repetición de las secuencias de posturas y movimientos favorece la movilidad articular. La alternancia de contracción y estiramiento de los músculos aumenta el flujo sanguíneo e incrementa el ritmo cardiaco y respiratorio, consiguiendo un trabajo aeróbico sin impacto en articulaciones ni huesos. Esto, por supuesto, incrementa la quema de calorías, activa el metabolismo y mejora la capacidad pulmonar.
    Además de todo lo que os he contado, está el disfrute que conlleva hacer este tipo de clases, sobre todo para los que estamos acostumbrados a hacer ejercicio intenso y al movimiento. Esta “gimnasia yógica” te estimula y te relaja a partes iguales, y supone un gran empuje para tu salud. Por no hablar de los efectos estéticos en el cuerpo.
  3. Equilibrio interno. La toma de conciencia corporal que supone la práctica del yoga en cada postura ayuda a desconectar del exterior y a conectarnos con nosotros mismos. Esto proporciona calma, equilibrio entre cuerpo y mente, serenidad y autocontrol y una mejor gestión de las emociones”. La práctica del yoga combina el movimiento con la respiración (pranayama), lo que aporta grandes beneficios físicos y mentales. Yoga significa unión de cuerpo, mente y espíritu.